Nací en Pamplona, el 2 de abril de 1962,
cursé estudios hasta COU, instructor titulado de la ENAM,
fundador de Urkan Kayak y miembro del programa de TVE “Al Filo
de lo Imposible”.
Con 18 años salí a vender quesos
cuadrados a las carnicerías,
la idea fue de mi padre, tenía un almacén de coloniales
y quería
que comenzara desde cero pateando la calle. Nunca podré agradecer
todo lo que me enseñó aquellos 7 años en Especias
ONENA. El era un crack, a su madre no le parecía bien que
fuera viajante, estaba mal visto, pero vender era su gran afición
y vivía su trabajo con una
pasión contagiosa.
Me enseñó a disfrutar de la
venta generando grandes lazos con nuestros clientes, lazos que
después
de 20 años siguen existiendo, hace
poco tiempo recibí una llamada de una antigua clienta Mirentxu
de venta Mirentxu de Ibardin, se acordaba mucho de Felix (mi
padre) y de mí. Me
había visto en un reportaje de la tele y que después
de muchas llamadas consiguió localizarme, ahora está jubilada
y recuerda con cariño nuestras visitas a su venta. Cosas como ésta
hacen que la dura vida comercial merezca la pena.
Todo el tiempo
libre y el dinero que podía ahorrar lo invertía
en una de mis grandes aficiones, viajar: ya sea esquiando en
los Alpes, escalando en los Andes, descendiendo un barranco en
los pirineos,... Actividades que
han sido siempre una excusa para conocer el mundo y sus gentes.
En
una expedición al Himalaya en 1984 contraje tifus y fiebres
maltas. La recuperación de esta enfermedad fue larga, ahí comencé a
practicar el piragüismo, al principio para fortalecer mis brazos
y poder volver a escalar, pero poco a poco el kayak me enganchó de
tal manera que pasó a ser la gran pasión de mi vida.
Con
la intención de poder dedicar el mayor tiempo posible al descenso
de ríos y como por aquel entonces no había ninguna
empresa que vendiera material de piragüismo, decidí dejar
el negocio de mi padre y emprender una nueva aventura empresarial:
así fue como nació Urkan
Kayak, hoy en día la empresa líder en distribución
y venta de canoas y kayaks.
Urkan Kayak me permite vivir y mantener
vivos lazos con mis clientes y distribuidores, todos
tenemos una afición común y siempre nos vemos en el
río,
bien en concentraciones, expediciones, viajes, o salidas familiares.
En
noviembre de 2000 descendiendo el río Yuruaní,
en un salto de 15 metros, me rompí las vertebras T-12 y L-1,
quedé parapléjico.
Cuando te cortan las alas no puedes volar, pero tus sueños
e ilusiones continúan…
Mi silla de ruedas me permite llegar a donde no puedo ir caminando,
la de esquiar desliza sobre la nieve, el buceo adaptado hace que
me sienta ingrávido,
la piragua me sigue transportando por los ríos lagos y mar y |